lunes, diciembre 05, 2011

Aama: Olor a tierra caliente



El alquimista de historias conocido como Peeters vuelve para ofrecernos su nuevo espectáculo, bautizado como Aama. Un cómic que podía ser una continuación natural de Lupus, puesto que, una vez más, Peeters aprovecha la coartada de un trasfondo de ciencia ficción  para adentrarse en un historia de relaciones humanas, de esas que tanto le gustan y tan bien domina.

Poniendo en el horizonte una referencia como Lupus, el viaje tendría que llegar siempre a buen puerto, pero es que Peeters, como autor inquieto que es, no se limita a plagiarse a si mismo. Por lo visto hasta ahora, Aama tiene ciertos paralelismos con Lupus, pero también aporta novedosos elementos. La ciencia ficción de Aama tiene más presencia escénica que la que veíamos en Lupus, con elementos que podrían definirse como de cifi hard,  y con un componente de intriga y misterio envolviendo toda la historia, resultando el todo en un cruce de géneros que no hacen sino enriquecer  el relato.

Gráficamente, Peeters también realiza un cambio significativo, como es el uso del color, frente al blanco y negro de Lupus. Por momentos, sobre todo en las partes desérticas, un homenaje a Moebius y sus mundos se deja entrever, pasando por otros pasajes donde el amigo Valerian no desentonaría en exceso, todo ello sin perder en ningún momento la seña de identidad tan característica de Peeters.

Añadamos a esta parte gráfica una narración clásica, sin nada de experimentación, y tendremos como resultado un álbum europeo de los de toda la vida.

Un primer tomo que abre no pocas tramas e intrigas y que soluciona pocas, dejando la resolución de las mismas para álbumes venideros, adivinándose una serie que  promete darnos grandes satisfacciones en el futuro.

Gustará a los fans de Peeters y a los amantes de la ciencia ficción más humanista.